¿Por qué hay que cambiar el líquido de frenos?
PORQUE PIERDE SUS PROPIEDADES CON EL PASO DEL TIEMPO. SUSTITUIRLO EN EL MOMENTO OPORTUNO GARANTIZA PRESERVAR LA EFECTIVIDAD DEL SISTEMA DE FRENADO

El líquido de frenos es higroscópico, es decir a medida que envejece absorbe la humedad del aire, acumulando agua. Cuando este líquido pasa por las zonas de máxima temperatura del circuito de frenos (pinzas y bombines) el agua se convierte en vapor, creando burbujas de aire que producen un tacto esponjoso en el pedal de frenos y una disminución considerable de la efectividad del sistema, al no transmitir a los frenos toda la presión ejercida por el conductor sobre el pedal.






